nuestras mascotas no solo nos dan amor incondicional , son capaces de cambiarnos la vida , alegrar nuestro corazón y curarnos el alma , comparte tus experiencias sube tus fotos y vídeos y cuéntanos de sus preferencias ......
DRA. PAULINA JALIL C. .R.C.M. 27598-0
DRA. PAULINA JALIL CASAROTTO . R.C.M. 27598-0 /MEDICINA general adultos y niños , urgencias , domicilios
FONO 91988987.- Rancagua.-
jueves, 12 de mayo de 2011
SEXTO SENTIDO
LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN LOS ANIMALES
La inteligencia emocional es un concepto relativamente nuevo que define la capacidad de cada individuo para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos. Los animales tienen sin dudas la habilidad para reconocer los sentimientos, pero necesitan de sus amos para aprender a dominar sus temores e inseguridades. Ellos son tan sensibles a nuestros estados de ánimo que son capaces de asustarse si nos ven enfadados o de consolarnos si perciben que estamos tristes.
Algunas personas llegan a adjudicar a sus mascotas la capacidad de reconocer las buenas o malas intenciones de los desconocidos. Todos los que tenemos o hemos tenido un perro o un gato como mascota hemos visto alguna vez como ellos se comportan con diferentes personas. A unos los reciben con alegría y entusiasmo y a otros los rechazan de plano, sin que parezca haber ocurrido nada que provoque esta reacción. Muchos creen que los animales tienen un “sexto sentido” a la hora de juzgar a las personas y a veces pareciera que ellos pueden distinguir claramente a los buenos de los malos.
En la película “La profecía”, Satanás recorre el mundo encarnado en un muchacho muy guapo de aspecto agradable y simpático. Todas las personas lo aceptan como un chico bueno, pero en una visita al zoológico vemos como reaccionan los animales, gruñendo, trompeteando, aullando, como si reconocieran el mal en esta persona. Pero este instinto que se les adjudica a los animales ¿es verdad o es solo un mito?
Tenemos el famoso ejemplo del profesor Konrad Lorenz, creador de la etología moderna, y su perra llamada Stasi. Cuando había visita en la casa, Stasi se echaba en el rincón de la sala, sin moverse, y solo parecía animarse cuando el visitante se marchaba, porque esto significaba que a continuación podría salir a pasear fuera de la casa. El etólogo se dio cuenta de que la perra siempre se dirigía a la puerta unos minutos antes de que la visita se levantara con intención de despedirse. ¿Cómo sabía Stasi que el visitante iba a marcharse? Para comprobar si ella reconocía las palabras cierto día pidió a un amigo que simulara saludar para marcharse, incluso se levantó y se dirigió hacia la puerta, pero la perra no se levantó de su rincón en esa ocasión. Aparentemente no son las palabras, sino el lenguaje corporal lo que los animales leen con tanta claridad.
Esta capacidad está especialmente desarrollada en los perros, ya que ellos son animales que viven en comunidades en la naturaleza y deben aprender a expresar sentimientos, impresiones y sensaciones sin utilizar palabras. Para ello tienen que recurrir a un análisis muy exacto de los mínimos matices de los ademanes y gestos del interlocutor. Esto es esencial para la supervivencia de la jauría y para lograr una convivencia armónica, sin riñas inútiles que desvíen la atención de lo verdaderamente importante, que es conseguir alimento, procrear y mantenerse vivos.
Esta capacidad extraordinaria les permite anticipar las intenciones de las personas, especialmente si son las que conviven con ellos, pues ya conocen sus formas de actuar. Sin embargo esto no es lo mismo que saber si una persona es buena o mala al momento de conocerla. Muchas veces un perro que ladra insistentemente solo está reflejando la actitud de alarma de su dueño, ya que puede percibir su miedo o su estado de agresividad. Hay animales asustadizos que rechazan a todos los desconocidos y otros bonachones y confiados que reciben con alegría a cualquiera que se aproxime.
Quedan aún grandes incógnitas acerca de la capacidad de percepción de los animales. ¿Cómo sabe un perro que es su amo el que está subiendo en el elevador del edificio? ¿Cómo puede darse cuenta varios minutos antes que él está por llegar, cuando aún no está lo suficientemente cerca como para que lo escuche o huela? ¿Cómo pueden los animales predecir un terremoto o un tsunami? ¿Cómo pueden algunos perros predecir los ataques de epilepsia de sus amos? ¿Cómo logran orientarse las aves migratorias o los perros perdidos a kilómetros de sus hogares? Hay varias hipótesis, pero hasta ahora estas preguntas siguen siendo un misterio para nosotros. Lo que sí sabemos es que nuestras mascotas son geniales; ellas nos cuidan y nos acompañan hasta el final de sus días con fidelidad y amor.
miguel angel
miguel angel
viernes, 6 de mayo de 2011
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